Secretario del Tesoro Bessent: El bloqueo a Irán podría contraer su economía un 25% mientras el Tesoro enmarca la lucha de la Fed contra la inflación como un choque de oferta energética
Entrevista en Closing Bell: Overtime de la cadena CNBC, 28 de octubre de 2026, tras la decisión sobre tasas de la Reserva Federal
El secretario del Tesoro, Scott Bessent, ofreció el balance público más detallado hasta la fecha sobre el bloqueo económico a Irán al señalar que las estimaciones internas del Tesoro muestran que la economía iraní podría contraerse hasta un 25% en el período de marzo a marzo. Situó dicha cifra en un contexto histórico: la economía rusa se contrajo un 22% durante los tres años posteriores a la caída del Telón de Acero, por lo que Irán lograría en un año —según sus palabras— lo que Rusia hizo en tres. Describió la operación, bautizada como Operación Economic Outcast, como "la operación más dura jamás realizada para aislar a una sola economía en la historia mundial", y conmemoró su octavo aniversario el miércoles pasado.
Los datos del bloqueo apuntan a un estrés agudo dentro del régimen
Bessent indicó que Irán carece prácticamente de barriles de petróleo en el mar, algo que calificó probablemente como un hecho inédito desde que el país comenzó a producir crudo, aunque persisten ciertos volúmenes almacenados detrás del bloqueo. Afirmó que la moneda se ha derrumbado hasta el punto de que "uno puede ser arrestado por imprimir el nivel de la paridad cambiaria", en referencia a la magnitud de la depreciación del rial, la cual ha elevado las denominaciones de los billetes a los millones. No ofreció un calendario para sentar a Teherán en la mesa de negociaciones.
La afirmación de mayor peso político versó sobre la fractura institucional. Bessent sostuvo que el régimen de Irán se sostiene sobre tres pilares: los funcionarios electos, el Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica (IRGC, por sus siglas en inglés) y el líder supremo junto con el establishment religioso. Los funcionarios electos comenzaron a manifestar preocupación por la economía durante el verano, y el IRGC se encuentra ahora "muy preocupado" tanto pública como privadamente, con miembros que discuten un posible colapso. Señaló que Teherán no puede pagar a sus tropas ni conseguir dólares para reabastecer sus suministros, y que la financiación a los grupos subsidiarios (proxies), incluidos los hutíes, Hamás y Hezbolá, está siendo cortada, lo que calificó como "la punta de lanza".
Bessent también reconoció un riesgo. Dijo que le preocupa que muchos miembros del IRGC actúen "como ratas en una tubería" que temen por sus vidas. Al ser presionado sobre si eso los vuelve peligrosos, respondió que los hace "desatentos" a lo que sucede a su alrededor, mientras el régimen permanece aislado. La efectividad del bloqueo se sostiene a partir de las estimaciones del propio Tesoro, y sigue sin estar claro cuánto tiempo puede resistir un régimen en tales condiciones.
Fed: un choque de oferta, no un problema de demanda
Sobre la Reserva Federal, que hoy mantuvo las tasas sin cambios, Bessent respaldó al presidente de la entidad, Kevin Warsh, al afirmar que tanto él como el presidente Trump confieren confianza en su gestión para equilibrar el doble mandato. Sus comentarios más notables giraron en torno a cómo la Fed debe interpretar la inflación actual. Bessent apuntó que la economía enfrenta "un choque de oferta energética" y que el banco central debe mantener "una mente abierta en cuanto a la naturaleza transitoria del choque de oferta", en la línea de Alan Greenspan durante la década de 1990.
Citó la decisión del BCE de subir las tasas durante el repunte de los precios de la energía en 2008 como "uno de los grandes errores de política en la historia de la banca central", seguido por la crisis financiera de septiembre de 2008. Evitó calificar de error cualquier futura subida de la Fed, al señalar que el comunicado emitido hoy por la institución parecía anticipar una economía en aceleración. Bessent auguró una sólida lectura del PIB del tercer trimestre, con el indicador de la Fed de Atlanta situado netamente por encima del 3%. La cifra oficial se conocerá mañana.
Asimismo, reconoció que algunos miembros de la junta de la Fed podrían considerar que la inflación ha permanecido por encima de la meta durante tanto tiempo que la inactividad corre el riesgo de transmitir una falta de voluntad. Su advertencia para los hacedores de política monetaria consistió en que un endurecimiento suficiente para desacelerar el crecimiento podría mermar el consumo de energía, un resultado que sugirió resultaría contraproducente.
Rendimientos atados al petróleo, no a la política de la Fed
Consultado sobre si el mercado de bonos está dictando la política monetaria de facto, Bessent señaló que, tras el recorte de 50 puntos base aplicado por la Fed antes de las elecciones de 2024, los rendimientos de los bonos a 10 años jamás volvieron a descender por debajo de ese nivel. Aludió a la prima por plazo y a factores exógenos como motores de la curva, y recordó la declaración formulada por Warsh en julio en el sentido de que el mercado de bonos "ha hecho gran parte del endurecimiento por nosotros".
El argumento central radicó en la vinculación entre la energía y las tasas de interés. Bessent indicó que ha existido "una correlación muy alta entre los precios del petróleo y los títulos a 10 y 30 años, el extremo más largo del mercado, y entre los márgenes de refinación (crack spreads)". La lectura implícita es que, mientras el crudo se mantenga en niveles elevados, los rendimientos a largo plazo probablemente permanezcan cerca de los niveles actuales. Corrigió al entrevistador respecto a su mención sobre rendimientos reales del 10 años al 5%, aclarando que dicha cifra del 5% es nominal, y adelantó que espera que el mercado petrolero disponga de mejor abastecimiento una vez que se resuelva el conflicto con Irán.
El crédito de IA no representa motivo de preocupación para el Tesoro
A raíz de la presentación de los resultados trimestrales de Microsoft y Google, se le preguntó a Bessent sobre los rendimientos de doble dígito registrados en cierta deuda relacionada con la inteligencia artificial y de menor calificación. Respondió que el Tesoro monitorea la situación, pero no la considera "problemática en absoluto". Su argumentación se basó en que las neoclubes (neoclouds) constituyen "un componente pequeño del ecosistema global", el financiamiento y las operaciones continúan cerrándose, y compañías como Meta optan por financiarse mediante capital contable. Sus declaraciones sugieren que el Tesoro percibe el estrés en el segmento de neoclouds como un fenómeno contenido en lugar de sistémico, si bien no aportó datos adicionales.
Europa: el crecimiento, no la deuda, representa el riesgo
Respecto a Francia y las tensiones fiscales europeas, Bessent evitó hablar de una crisis de deuda y afirmó que el presidente Macron cuenta con un buen equipo económico que lidia con "una mano difícil". Su tesis sostuvo que el principal riesgo para la estabilidad financiera es la falta de crecimiento, un mensaje que —según indicó— Estados Unidos trasladó a los miembros del G20 en la reunión celebrada en agosto en Asheville, Carolina del Norte. Contrastó a Europa con Estados Unidos, donde apuntó que el repunte inflacionario es transitorio y el crecimiento nominal supera "con creces" el rendimiento del 5% a 10 años. Prevé que la composición del crecimiento nominal migre hacia una mayor proporción de crecimiento real y menor inflación con el tiempo. El entrevistador acotó que la deuda europea ofrece rendimientos similares a los de la deuda estadounidense con un crecimiento escaso y una moneda debilitada.
Elecciones de mitad de mandato (midterms) y aranceles
Bessent argumentó que gran parte de la agenda económica de la administración ya se encuentra "incorporada" (baked in) de cara a las elecciones de mitad de mandato. Señaló la deducción total e inmediata (full expensing) para equipos, fábricas e instalaciones contemplada en la Ley One Big Beautiful Bill, así como las medidas fiscales insignia del presidente sobre propinas, horas extra, la Seguridad Social y los productos de manufactura estadounidense. Reconoció que las encuestas de consumo exhiben "un tono algo sombrío", si bien destacó la solidez en el comportamiento de los consumidores y las empresas.
En materia comercial, indicó que el representante comercial de Estados Unidos, Jamieson Greer, mantiene pendiente un estudio bajo la Sección 301, pero que —a excepción de México y Canadá, donde se encuentra en curso una renegociación del T-MEC (USMCA)— "los acuerdos comerciales están bastante blindados". No anticipó ningún plan enfocado en modificar la estructura arancelaria.